Consejo EasyExperts
«Cuando el cabello se vuelve más fino o aumenta su caída, la alimentación puede desempeñar un papel importante en su vitalidad. Las proteínas son esenciales, ya que forman parte de la queratina, principal componente del cabello. Por eso, alimentos como huevos, pescado, legumbres o tofu pueden formar parte de una dieta equilibrada.
El hierro y el zinc contribuyen a una correcta oxigenación del cuero cabelludo y al buen estado de los folículos capilares. Se encuentran, por ejemplo, en lentejas, mariscos, semillas de calabaza o vísceras.
La biotina (vitamina B8), presente en almendras, avellanas, aguacate o yema de huevo, también participa en el crecimiento del cabello.
Para mantener la fibra capilar flexible y bien hidratada, los ácidos grasos esenciales presentes en aceites vegetales, frutos secos o pescados grasos resultan especialmente beneficiosos.
Por último, las vitaminas A, C y E, que se encuentran en alimentos como zanahorias, espinacas, cítricos o frutos rojos, ayudan a proteger las células del bulbo capilar frente al estrés oxidativo. En definitiva, una alimentación variada y colorida es una gran aliada para mantener un cabello fuerte y saludable.»
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