¿Para qué sirve el brumisador Evian?
El brumisador Evian difunde agua mineral natural pura, con pH neutro y una composición mineral equilibrada. Se utiliza para hidratar, refrescar y tonificar la piel del rostro y del cuerpo. Es un producto muy versátil: perfecciona la limpieza del maquillaje, calma el ardor tras el afeitado, fija el maquillaje con una bruma fina y limpia con suavidad la piel delicada de los bebés durante el cambio de pañal o el aseo diario.
¿Se puede beber el agua del brumisador Evian?
No, no debe beberse. Aunque el líquido es agua Evian pura, el envasado a presión requiere el uso de un gas propelente (nitrógeno neutro) y el recipiente no está fabricado según las normas alimentarias. Este producto está clasificado como cosmético de uso externo exclusivamente. Para beber, utiliza las botellas de agua mineral habituales.
¿Hay que guardar el brumisador Evian en el frigorífico?
No es necesario para su conservación, ya que el envase a presión es estéril y protege el agua de la luz y del aire. Sin embargo, guardarlo en el frigorífico es un truco estupendo para potenciar el efecto refrescante y calmante (vasoconstricción), ideal en caso de quemadura solar, piernas cansadas o sofocos.
¿Hay que secar la piel después de usarlo?
Sí, es un paso importante. Si dejas que el agua se seque sola al aire, se evapora y, por efecto osmótico, arrastra consigo el agua de tu epidermis, provocando paradójicamente una deshidratación. Lo correcto es brumizar, dejar actuar los minerales unos segundos y después retirar el exceso dando suaves toquecitos con un pañuelo de papel.
¿En qué se diferencia del agua del grifo en spray?
El agua del grifo suele ser «dura» (calcárea) y estar tratada con cloro, lo que puede irritar y resecar las pieles sensibles. El agua Evian en brumisador es hipoalergénica, bacteriológicamente pura desde el origen y con baja mineralización, por lo que respeta perfectamente la barrera cutánea, incluso en pieles atópicas o con lesiones.